I
Me encuentro con una necesidad urgente de muerte en la agenda, completamente vacío y solo y tu cada día más trascendiendo, y, si, me amo cada día más que te amo, hedonista, no, en proceso de diosificación, dosificado claro, y en proceso nada mas como todos.
He descubierto los misterios para llegar a saber el misterio de la felicidad, y te lo voy a contar.
Estoy esperando el domingo a la hora que pactamos. Me muero por decirte que con tu respiración en mi cuello te imagino siempre, y siempre fuera de lugar, después vendrán las fe de errata, cuando reencarne en tu reloj pulsera, acuérdate de ello.
Empiezo con el sol que me pega fuerte en los ojos y ya estoy filosofando preguntándome, porque el ser tiene que ser, porque no puede sentir, o peor aun pensar, porque estamos aquí, en sitio llamada tierra, país, ciudad, barrio y porque la vida debe ser una escuela, también me pregunto si al final, si es que lo hay, y ¿porque final?, y ¿ porque no comienzo?, uno llega a comprender que estuvo metido en un laberinto, solo por un puñado de queso, y pienso luego que rico queso será. Pienso en Buda, Jesús, Gandhi, por el momento de los que recuerdo el trío con los que discurro teorías ya pensadas y generalizo. Como siempre me olvidaba de aquel que siempre lo mencionamos la mayoría de creyentes literarios, Dios, que nos sirve para exhortar, putear, y adorar, desde luego también para adornar y normalmente lo encontramos en el vox populi, en el orgasmo, dibujado, retocado, desdibujado, cantado, y bueno políticamente hablando, nuestra cita platónica y no; el brother.
Por cierto no quisiera ser tomado como texto de auto ayuda ni de superación personal, ya mucho tenemos con tantos espejos en casa, si, ya mucho tenemos con tantos recuerdos, con tantos regaños, con tantas alegrías, con tantos sabores, placeres y caídas; si supiéramos que la vida está en un manual, aun así realmente teniendo algunos manuales, ya publicados, la vida es como la muerte impensable, inesperada, necesaria, desconocida. Hay tantas cosas necesarias y no, para vivir, hay que ir con grabadora en mano, chaleco antibalas, peinilla, zapatos lustrados, llevar chancletas, audífonos, parasol, cámara de fotos, aspirinas, cronómetro, gps, walkie talkie, tener suscripción a national geographic, llevar bici, pero lo mejor de todo es que al entrar a la vida, los guardias universales, te quitan todo, y estas ahí, justo cuando tus papás conspiraron amarse en lo absoluto, justo cuando el clímax tuvo o no sentido, estas ahí después de los ojos más hermosos de la tierra, la luna y el sol están a tus pies, estas naciendo, esperando, salir para recuperar tus cosas, y creerte una estrella de televisión, con un contrato de por vida, con tu numero en la cedula, tu celular, disfrutando atardeceres y amaneceres, eclipses, casa, carro, dama y chocolate otorgado si hay suerte por buen comportamiento y buenas finanzas, seguido de las palmadas en la espalda, las felicitaciones por el éxito, el dinero, recuperar tus cosas es sin duda para algunos el mejor de los placeres. Otras veces naces y escoges no ser estrella de televisión porque no te interesa, sigues disfrutando los amaneceres y los atardeceres, sigues disfrutando como te sientes cuando aquella persona te cuenta sus sueños y su vida no se parece a ti o si, cuando respiras por sus poros, y sus poros son tan aromáticos como la cáscara de naranja, cuando deduces que las estrellas escuchan los deseos, mejor si son de dos, sigues disfrutando lo que sientes, sigues disfrutando decirlo, gritarlo, escribirlo, cantarlo, hacerlo, y bum eso coarta, la razón humana, la lógica humana, la teoría humana y la retorica humana, el formalismo humano, y hasta el existencialismo redundo humano, coartan tus sentidos y de todos los que nos rodean, te juzgan los tribunales, aparecen textos para condenar, aclarar, borrar tus culpas, aparecen fuentes confidenciales, aparecen conocidos y amigos, todos opinan, todos recomiendan, todos prostituyen la palabra, mi verdad aguanta los tomatazos, todos le dan ¿sentido? a ¿mi? vida, aclaro y redundo nuevamente todos recomiendan.
Otras veces naces, y mueres de una sin ton ni son… eso crees.
Este es uno de los misterios el tiempo es necesario, y es necesario olvidar el tiempo, porque no existe, es una zancadilla divina, que limita y otorga todo y nada, hay que conocerlo, respetarlo y olvidarlo, eso.
Sabes, que la reina te extraña mucho, y bueno también yo solo quería recordártelo.
II
Si sabias que quisiera ser ciego de los ojos. Pocos son los afortunados, los Jedi, The Matrix Team, Steve Wonder, Ray Charles, los ratoncitos ciegos de Sherk, ya sabes ellos los que se divierten siendo ciegos, al final, todos sentimos, ciegos o no la impureza, traición, deshonestidad. Quisiera a veces ir al espejo y no verme la cara.
Con respecto a este texto, cuando lo leas déjalo en el estante categoría novela fantástica o cuentos de hadas, por favor, gracias, además podría servir para componer la pata coja de un armario, una mesa, la vida es la maletita de Sport Billy, elementos decorativos, futbolistas apasionados, relatos policiales, de ciencia ficción, técnicos y culinarios, contables, desechos toxicológicos, necesarios para una fogata, necesarios porque existen, así son los libros como la vida algún uso le otorgamos.
Como los camaleones, me visto y me desvisto, y así somos todos, nos vestimos con gestos, ropa, peinados, y nos desvestimos justo cuando viene la mejor parte, eso de encontrarse, y mirarse desde arriba, o en otros mundos, justo cuando el campo verde y sin fin aparece ahí estamos desnudos, con la felicidad en los ojos cristalinos, o en los parpados cerrados, de barro.
Y esta felicidad de pacotilla, con el perdón de los dioses (cualquiera que se incluya, o nadie), esta felicidad desbordante, hace exactamente lo contrario, implosiona y nos cuenta que el ser o sea nosotros, nos consumimos en ella. Y ya, justo cuando llega ese momento con el redoble de tambores, justo ese preciso instante, cambiamos de canal, si, porque en los sueños también cambiamos de canal.
Y vemos lo que esta mas allá, lo que está más acá, sabemos de cierta manera como nos miran y creemos saber de cierta manera como nos miran, miramos lo que creemos.
A veces vemos nada y pudiera ser todo lo que miremos.
Ese conocimiento adquirido, nos llena tanto como un vaso de agua nos sacia la sed.
El otro misterio para llegar a la felicidad, es mirar y no hacer todo al mismo tiempo, y como se llama eso, sentir y punto.
Punto al que he llegado, desde que me desconectaste del mundo tuyo y personal, del mundo de acompañarte a buscar locaciones, del mundo limitado que te creía y soñaba con esa compañía sin palabras, con tus ojos…
"Esta noche comprendo que uno pueda querer morir porque, respecto a cierta transparencia de la vida, ya nada tiene importancia. Un hombre sufre y padece desdicha tras desdicha. Las soporta, se instala en su destino. Se lo estima. Y luego, una noche, nada: encuentra a un amigo al que ha querido mucho. Este le habla distraídamente. Al volver a casa, el hombre se mata. La gente habla enseguida de disgustos íntimos y de dramas secretos. No. Si es absolutamente necesario buscar una causa, ese hombre se mató porque un amigo le habló distraídamente."
"De pronto se descubre que mañana será parecido, y pasado mañana, y todos los demás días. Y este descubrimiento irremediablemente nos aplasta. Son ideas como estas las que nos hacen morir. Por no poder soportarlas, la gente se mata. O, si uno es joven, hace frases con ellas."
"Joven pedía a los seres más de lo que podían darme: una amistad continua, una emoción permanente. Sé pedirles ahora menos de lo que pueden darme: una compañía sin frases. Y sus emociones, su amistad, sus gestos nobles conservan a mis ojos su entero valor de milagro, un entero valor de gracia."
"Dulzura del mundo sobre la bahía, al atardecer. Hay días en que el mundo miente, hay días en que dice la verdad. Esta tarde dice la verdad, y con que insistencia y triste belleza."
Textos tomados de un libro de apuntes de ALBERT CAMUS
Y esto de estar pasando por la vida es lo que menos me intriga, sé que estoy pasando aun y sé que todo está en mis manos y mi desdicha es tan hermosa como ese atardecer, como ese frio en la nuca necesario en invierno, después de ver la nieve caer en la plaza.
El tercer misterio, es que la desdicha, la pena, es tan hermosa como una atardecer, depende de qué lado del arcoíris estés?
…la muerte es la posibilidad de que todo lo que me es posible me sea imposible.
Si existiese un final, es ser para la muerte como dice Heidegger, o sea ser para la nada.
III
Nací y comencé a vivir, si eso lo entiendo, o de hecho ya estuve en este lugar, y solo he cambiado de forma he adquirido nuevo traje, y nuevo conocimiento, salvo que a los católicos no les gusta hablar de reencarnación o cuestiones similares, yo lo asimilo desde mi primera escuela espiritual, tradicional, cristiana, y desde mi conocimiento fuera de esa herencia familiar, y luego adquirido al no encontrar respuestas, o no encontrar sentidos a las respuestas otorgadas, conociendo “maestros” o mejor dicho humanos con mayor conocimiento espiritual.
La gente habla y tiene mucho que decir, alimentando la condición humana, no la divina, argumentando la divina, si es que existe al final del túnel.
Nací y yo no pedí nacer, o si?, muy sobre la oportunidad biológica, muy sobre el deseo apasionado de nuestros padres, el hecho de nacer es más lejano que la necesidad propia del saber que es la muerte.
Si, es posible sea lo mismo, sino que a veces escuchamos de diferente manera cuando el viento sopla el silbido en la orilla de la playa en Normandía, en Atacames, en el Pichincha, en el Cotopaxi, en la terraza de la casa. Es una cuestión de percepción.
No todos percibimos igual, justificación que la declaro verdadera. Soy parte de un todo, gracias, posiblemente sea la voz de la divinidad (1)
La vida como inicio ritual, como primer escalón, guarda un motor, un vaivén que impulsa, involuntariamente (a nuestra voluntad, redundo y explico, a voluntad del movimiento, no incluyo a Dios, incluyo a esa geometría simbólica y universal, del elemento creado y otorgado en uso de)
Quién esta tras de ello, ¿nosotros? Sería justo pensar que si nosotros estamos procurando este movimiento, de nacer y renacer, cambiar y trascender, que si nosotros somos al aliento cósmico, figurativo, si somos parte del conocimiento, y somos sabiduría, ¿por qué? Ahí surge la figura ¿por qué trascender en cuerpo y alma?, ¿por qué ser humanos?, ¿por qué si sabemos en nuestros sueños que tenemos todo el conocimiento para ser felices, no lo somos?, ¿por qué si somos parte de un todo, estamos a prueba en este cerco, cárcel, o reformatorio mundo?
¿Por qué filtrarnos, generación tras generación, época tras época, año tras año, día tras día, cada segundo? y reencarnar, o renacer o nacer, o existir?
Maquiavélico plan de individualizarnos, de separarnos, de nacernos, morirnos, crearnos razas, credos, pensamientos, mutilarnos, divino plan, acaso.
¿Me pregunto que es divino (1)? Palabra creada por el hombre e impresa en muchos textos esquizofrénicos (que justifican los psicólogos así a ciertas explicaciones “divinas” de muchos “profetas”; ¿existen?, claro) vulgar, científica y dogmáticamente llamados textos sagrados.
¿Por qué nacemos?, ¿por qué morimos?, ¿porqué vivimos?, ¿Por qué me pregunto esto?
¿Por qué filosofamos me enfada, lo digo con mi tono individual, me enfada no saber más allá de lo que percibimos cada día?, y ¿por qué me enfada si sé que cada día existe la ruptura del mundo, si sé que cambia porque siento el cambio.
Por qué siento que se que pasa por mí, y siento que no pasa por mí?
El otro misterio para llegar a la felicidad, es llegar a esta encrucijada, y creo tomar el camino o los caminos correctos, y saberlo con certeza, ese libre albedrio, controlado micro segundos por nuestro cerebro.
Sentir, que hay una salida, que puedo salir de la pesadilla, con o sin mí. Eso es lo más misterioso.
La felicidad tiene muchos misterios, que al final, son misterios, y que son una falta de memoria.
IV
Si un día despertarnos, desnudos, comunes, sanos, diversos, pero sin nada material, sin transportes, sin casas, sin vergüenza, con un sol radiante calentando nuestros cuerpos. Qué pasaría, quién preguntaría primero, quién lloraría, quién reiría, quién declararía su locura al mundo.
Quien se preguntaría que es todo y que es nada.
Y si no aparece el culpable, o si aparece el culpable, que sería?, un dios, un loco, un hombre, un mudo que utilizó su mente en favor de su todo? redundo, ¿en favor?
La felicidad aun me tiene intrigado, y es posible que no sea necesario pensar en ella, porque no hay una respuesta, y es posible que sea necesario que no exista una respuesta.
El otro misterio para llegar a la felicidad, creo y dudo, metafórico como siempre, es no indagar, posiblemente es aceptar el desarrollo de nuestra mente cada vez que la lucidez, ordena un poco las palabras y los elementos, y nos muestra o mejor dicho vemos, lo que queremos ver, y sentimos lo que queremos sentir.
V
To be, ser y estar, ¿Porque dos posibilidades?
¿Acaso se esfumó la duda algún momento?
VI
Que bien que me reconforta, tomar un baño con agua bien caliente en este frio, en este invierno, en esta soledad, la que siempre traemos en los bolsillos, aquella que la llamamos libertad, la que nos hace olvidar el pasado aquel que cuando lo recordamos si nos tonifica el corazón, la voz, los ojos, los oídos.
No me quiero demorar en develar este nuevo paso, pero se que uno de los misterios más completos es aceptar el momento como bien venga, y digo como bien, porque ese momento tiene grado de jerarquía, siempre es único.
Los momentos se crearon para predecir el inmediato superior de la sonrisa, aquel que es una gran sorpresa, aquel lado oculto del corazón.
Vive los momentos en profundidad, he aprendido a saber que todo es importante, que todo nos mueve y que movemos a todo con nuestro ser.
Claro, mas de una razón para saber que estamos conectados, no crituco ningún libro de metafísica, ni de religión y peor aun de autoayuda, se que no los necesitamos.
Sonríe, y espera.