I
La vida es un cúmulo de experiencias de logros y sacrificios, nada hay que no se consigue y nada se consigue si no se vive plenamente, yo vivo y a pesar de que en las manos no contengo lo que muchos quisieran, sé que en mi corazón una luz nace cada día con los rayos del sol. Aunque a veces amanezca nublado, siempre hay una luz, atraviesa la cortina y se filtra por entre las sábanas.
Por las mañanas, al mirarme en un espejo a veces, estoy despeinado, con ojeras, con lágrimas secas, con pensamientos que se lavarán con el agua, una cepillada de dientes, una peinilla, una sonrisa, todo se puede lograr a través de un espejo y de una mañana. Tantas metáforas que nos rodean, y seguimos sin entender, el porque de las cosas, el porque de los atardeceres el porque del ayer que no acabó como lo quisimos, sin embargo, la vida nos trae con cada suspiro, mas allá de los oráculos que nos conforman, o que para algunos nos confinan a abismos sin tiempo, sin espacio.
El sonido de las olas, lo aprendí de ti mi hermano, es tan profundo, y místico, ese lenguaje trascendental del mar que no aprendemos, aquel que nos arrulla, nos canta, nos duerme y sin embargo nos puede aparecer en una tormenta desnudos sin mantos, sin nadie, sin voz, porque ruge tan fuerte cono el silencio del viento, que también nos duerme, nos transforma, todo es una metáfora, la escuela somos nosotros, mas allá de nuestras manos, nuestros ojos, nuestras células, mas allá de la última palabra, mas allá de nuestra voz, existe solamente existe la conspiración, la duda, la necesidad de crear, de ser creados y de crecer entre montañas, mares, ríos, bosques, horizontes inimaginables, universos necesarios, que existen, trascienden, cada segundo, en cada ola, cada minuto en cada ventisca, cada hora, en cada silencio, cada día en cada hombre, cada ser, en cada escritura, en cada mirada, en cada ternura, o en cada obra del firmamento.
Reitero además que, felicidad, tan inimaginable, sea porque siempre creamos expectativas mas allá de lo que vivimos, expectativas que nos confunden, expectativas que creamos, como todo, felicidad es la consecuencia del teclear ahora en este ordenador después de tener una lucida experiencia con el diario vivir, felicidad no es sino mortalmente hablando, esa saliva que saboreamos cada vez que con momentos de lucidez como este, nos acercamos poco a poco al lucero de nuestro pensamiento.
Después de testamentos, palabras inimaginables que de hecho existen, pero son difíciles de entender, la mejor forma de saber que existe un abismo para caer y caer sintiendo el calor fresco de una tarde, es mirar ese espejo, quien sino nosotros humanos “infelices”, maldito cliché de malos ratos, dolores de barriga y de cabeza, canceres, sidas y demás inventos y creaciones humanas para concretizar que moriremos de una vez por todas, dejando en la basura el silencio que tanto disfrutamos, el horror que tanto odiamos, el amor que tanto amamos, el perdón que solicitamos y el fervor por vivir nuevamente nos lleva a esperar esa muerte y dejarnos caer en el sólido piso de mármol frío.
Se imaginan, ¿si tan solo muriéramos? no creo que exista un fundamento lógico para perecer de pronto, una razón sería, carecer de ese recuerdo de rascarse, sin esa apropiación del mirar, sin ese sentido de creer que del árbol pronto saldrán flores, frutos.
Mas que razones una, sentir todo. De interpretar y buscar la verdad siempre.
Gracias cajita de luces por disfrutar conmigo esa búsqueda de tu verdad, de mi verdad, de saber que existen consecuencias por todo y mas que todo por nada.
Aprendo, distingo y comparto.
Que la luz guíe tus pasos, como lo hizo, lo hará y lo seguirá haciendo eternamente.
En mi corazón te siento, después de quitarme el traje de extra y tan solo escribir.
Por cierto recuerda hoy que cuando te digo te quiero, o te amo, hermano, amigo, familia, mi amada, es verdad.
Una noche de lucidez y pasos fríos, son suficientes para saber que existes en mi mundo que es tuyo o en tu mundo existo y es nuestro.
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