...casi testamento
recomendado para cardiacos
y soñadores de última (generación)
para las 24 horas del día de ayer
I
Ahora vuelvo al ocaso
donde comenzó todo
en el ovillo la sangre
mancha los sueños
y si se recorre el rastro
son casi treinta años
y sin ton ni son
el ocaso o amanecer
sigue
en blanco y negro
II
a los quince
el tintazul doble lado
empezó a caminar
en reciclados rastros
de vieja escuela hermana
III
los floreros tenían
flores de terciopelo verde
cuando en la noche
eran rojas amarillas y azules
anónimas y risueñas
IV
Las noches eran futuros de aprendiz
V
Los días dormidas manos
VI
Entre las pausas miradas al techo
apareció un ángel
un caballo
un cielo
VII
Sin ser un cuentero aprobado
sin llevar baratijas de carabela
sin carta real
me enseño
y me aprendo
VII
Pero ellos los extras del baúl
son muchos mas
y apestan
VIII
Las corrientes pautas
me quieren crear
y yo les escribo mails de ternura
cuando me contestan
abro el correo y salen mariposas negras
duchas en despojo
bendiciones profanas
IX
La vida
encierra tu y él y ella
además de los versos
consecuentes de infortunio y amor
y es tan diferente de otras
que sin embargo esta si es vida
por que otras
ay
sin ofender
que poco ofenden
que ni siquiera respiran
lo suficiente para crear
una brisa
X
Esos si son afortunados
cuando aparecen
somos tres pies
o diez manos
dos guitarras
o solamente
un vasito de aguardiente
helado
como aquellos otros
que sin serlo
quieren y aspiran o parecen
la liturgia de soñar
entre nuestros sueños
y pensar entre cejas
como sanguijuelas
o algodón purificado
entre alpaca que pica
pero me gusta rascarme
XI
Creo que voy acercándome
al cielo
sin necesidad de gilettes
ni racumines,
ni mas deseos de ella
la última
si haber tomado la posta o el poste,
la viga mejor dicho
sin esfuerzo alguno
desperté
ahora sí en el mundo último
escucho
los discursos últimos
que no es lo mismo que
los discursos de última
pero si puede ser
los discursos
de última generación
además las cantatas se acercan
los ángeles son tan hermosos
y tan parecidos a nosotros,
con espinillas, barba, piercings
lentes gruesos
sacos de lana
jeans
zapatillas convers
flacos, pequeños, altos
con y sin celular
con y sin esperanza
pero con guitarra
cerveza o café en la mano
mujeres y hombres
dichosos amigos
infancia de los treinta
ángeles
XII
Si el cáncer de pulmón no me mata
será el cáncer de memoria
XIII
De hecho creo que la memoria oprimida
llena mas mis bolsillos
que las pocas monedas que me quedan
para el pan de la tarde
XIV
Convencer sin robar
carrera de emociones SVC
(sin valor comercial)
maratón de decisiones SVE
(sin valor emocional)
XV
FernandoDiegoDavidPanchoFabiánWashoIvánOtto
corazón en pañuelo
guitarra en el árbol
lágrimas de sangre para el yahuarlocro
cebiche de filigrana y son
una pizca de salsipuedes
vasito de agüita de niña
vieja mirando al panecillo
de la mano del marido
ají con uñas
pasillo en salsa
XVI
Los capuchinos y los mokachinos son los
únicos que se que no tienen iva de por medio
los demás chinos te venden todo
con y sin cáscara
XVII
Lutecia por favor
envíame una invitación
que quiero soñar
con tu mano en mi frente
debajo del puente
y ser mas
piedra de paso
que de piso
XVIII
Y dejando de lado aquellas malas palabras
jalo la cobija y duermo
soñando en que el destino
no tenga falda ni tres capas de maquillaje
XIX
Porque la luna esta como esta
es por tu culpa querido sol
aquí entre copas te cuento
que a la pobre la manosean
desde los viperinos políticos
hasta los controversiales poetas
los de farándula corazón
y de destino fantástico
con fans, casa, carro,
damas mil y chocolates
la luna si se defiende
pero
no abusen
XX
Nostalgia
es lo que siento
detrás de los botones de la camisa
me pica ese recuerdo
o talvez repudio a la seda
XXI
El recorrido de un quiteño
no abarca los zaguanes
se guía solamente por
el rastro que deja el humo del bus
XXII
Tan regadas como agua en parque de fontainebleau
así son las palabras en verano
y en otoño cuando caen de los árboles en champs elysees
aparte que en primavera se las encuentra
en el súper como productos light
en invierno por ejemplo
caen de las cornisas de los tejados
y nos manchan el suéter
XXIII
Como iba yo a saber que
aprendemos a tejer a la fuerza
y que a los treinta somos mas
que tejedores profesionales
de lagañas y telarañas
XXIV
Y entre las mejores cosas de la vida
están las estrellas del cielo de Quito
que desde el pichincha podemos ver
porque desde quito nada que ver
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